La lista de enemigos de Londres es tan extensa como conocida. Es el precio de estar en el centro del mundo y de la historia. No es tan famoso, pero, uno los más bravos de dichos enemigos que realizó su ofensiva hoy hace 928 años. Pronto hará un milenio.
El 23 de octubre de 1091 la fúria del tornado más intenso jamás registrado en Europa se cebó con la capital inglesa. La intensidad de dicho fenómeno natural llegó a los 386 quilómetros por hora, lo que sería un tornado F4 en la escala Fujita-Pearson actual.
El paso de la violenta columna de aire tuvo consecuencias desastrosas, cobrándose la vida de dos londinenses y causando destrozos en las infraestructuras de la ciudad. Destacan por su importancia y repercusión en dicho momento los graves daños que sufrió la iglesia de St. Mary-le-Bow y el derrumbamiento del antiguo puente de madera que cruzaba el río Támesis.